Explore "El círculo carmesí" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
Tras haber cerrado la puerta con llave, el señor Marl se encontraba en su dormitorio, ocupado en una tarea que no cesaba de traerle recuerdos desagradables.
Veinticinco años antes, cuando era inquilino del enorme presidio francés de Toulouse, se había visto obligado a trabajar en una zapatería, y el manejo de las botas llegó a convertirse en una experiencia cotidiana. En verdad, la tarea que había realizado allí había sido la de reparar, no la de destruir. En este momento y provisto de un afilado cuchillo, estaba haciendo trizas un par de botas de charol puntiagudas que sólo se había puesto tres veces. Cortaba el cuero tira tras tira, echándolas a la lumbre una por una.