Explore "Nativa" by Eduardo Acevedo Díaz on Textopian. Read with annotations and highlights.
Algunos años antes de que se fundase la escuela gratuita establecida en el Fuerte, bajo los auspicios de la sociedad lancasteriana, y cuando aún primaba en materia de educación el viejo sistema conventual, Luís María oía en San Francisco, sentado cinco horas al día en dura banqueta o banquillo, las lecciones y consejos de los maestros de sandalia y rosario.
Aparte de los rudimentos, inoculados a vigor de disciplinas, los buenos frailes le habían enseñado un poco de latín, poniéndolo en relación aunque lejana y fría como toda la que se entabla con los muertos de otras razas y otros siglos, con Horacio, Ovidio y Virgilio. Educada en esa forma su memoria -porque todo procedimiento era por entonces mnemónico- recitaba él en cualquier momento trozos clásicos enteros, desde el iam quiescebant voces hominumque canumdel poeta melancólico, hasta el arma virumque… del cantor de Dido.