Explore "A fuego lento" by Emilio Bobadilla on Textopian. Read with annotations and highlights.
Alicia se levantó aquella mañana más irritable que de costumbre. Empezó a trasladar los muebles, como solía, de un lugar a otro, dando gritos a la femme de chambre. Dormía poco y comía menos. Después de almorzar se echaba en el canapé, entre cojines, y allí permanecía adormilada una o dos horas.
-¡Es usted más cerrada que una mula! -decía a la sirvienta, que no sabía dónde meterse. ¿A quién se le ocurre poner el biombo en el pasillo? A ver, déme usted acá ese gueridon. ¡Y lárguese! No sirve usted más que de estorbo. ¡Bestia! -Y con una actividad de ardilla se ponía a revolverlo todo, tan pronto subiéndose en una silla como tendiéndose en el suelo para ver si había polvo bajo los muebles.