Read "Ricardo" by Emilio Castelar online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Grande, extraordinaria alegría en casa del marqués de la Tafalera. Antonio acababa de llegar por el tren de la mañana desde la hermosa Andalucía. La familia entera se hallaba de pie muy temprano para recibir y agasajar al recién venido. En la espaciosa estancia que servía de comedor al palacio, en torno de la mesa ocupada por las jícaras de chocolate y los vasos de agua fresca, hablaba la familia entera del viaje, como preliminar necesario a otra conversación más solemne, la relativa al matrimonio de Elena. Ésta tomó la precaución de decir a Ricardo que no fuera al palacio hasta no obtener la necesaria autorización de su padre. Así el suegro no conocía ni de nombre ni de vista al futuro yerno. Vuelto de su deliciosa expedición por este asunto, conforme la hora de controvertirlo y tratarlo se acercaba, resistíase Antonio, reconcentrado como en afecto único, en el amor paternal que le inspiraba su preciosísima hija. Por consiguiente no debe maravillarnos que la conversación de la boda se retrasase y se redujese todo el diálogo de Antonio, Elena, el marqués de la Tafalera y los condes de la Floresta a las impresiones del reciente viaje.
-Tus cartas, decía la condesa, nos han suficientemente instruido en tus juicios. Encuentras Andalucía incomparable, ¿no es verdad?