Explore "Un despreocupado" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Se da un aire á todos los hombres que conocemos ó recordamos, de escasa talla, comunicativos, afables sin afectación ni aparato, limpios y aseados, que siempre parecen jóvenes y llegan á morirse de viejos sin que nadie lo crea, porque hasta el último instante se les ha llamado _muchachos_ y por tales se les ha tenido; hombres, por el exterior, insignificantes y vulgares hasta en el menor de sus detalles; hombres, en fin, de todos los pueblos, de todos los días y de todas partes.
Se llama Galindo, ó Manzanos, ó Cañales, ó Arenal... ó algo parecido á esto, pero á secas; y á nadie se le ocurre que tenga otro nombre de pila, ni él mismo le usa jamás.