Explore "La mujer del ciego ¿para quién se afeita?" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Es evidente que el hombre se acostumbra á todo.
Ama con delirio á su esposa, á su hijo, á su madre: cree que si la muerte le arrebatara el objeto de su amor, no podría sobrevivirle; y llega la muerte al cabo, y le lleva la prenda querida... y no se muere: la llora una semana, suspira un mes, viste de luto un año; y con el crespón que arranca de su sombrero á los trece meses, desarraiga de su pecho el último recuerdo doloroso.