Explore "Informe sobre la estupidez" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Con la liberación llegó el momento de hacer pagar a alguien los muertos y la sangre. Don Juan denunció al catedrático don Anselmo por haber expulsado del instituto a Juancho y a otros más. Muchos prestaron declaración, poniendo al polígrafo de rojo perdido. Algún exagerado llegó a insinuar que se le había visto mandando pelotones de ejecución. No don Juan.
Don Anselmo, comido de angustia, viajaba de Guatemala a Guatepeor. Se pasó la guerra muerto de miedo y la precaria paz podía dejarlo muerto de verdad. Menos mal que ni el fiscal, a la simple inspección, pudo creerse todos los disparates y supo encontrar testigos neutrales que dejaron a don Anselmo en rojo raso y tibio. Total, treinta años que se le redujeron a dos apenas y, eso sí, inhabilitación de por vida para la enseñanza, cosa que duró cinco.