Explore "La Florida del Inca" by Inca Garcilaso de la Vega on Textopian. Read with annotations and highlights.
Con la afable respuesta que el gobernador envió, mostró Vitachuco había recibido contento, y, para más disimular su mala intención, daba a entender y públicamente decía que de día en día le crecía el afición y deseo de ver los españoles para servirlos como ellos mismos verían. Mandó a los suyos, los que eran nobles, que se apercibiesen para salir a recibir al gobernador, y que en el pueblo hubiese mucho recaudo de agua, leña y comida para la gente, y hierba para los caballos, y que de los otros pueblos de su estado trajesen mucho bastimento y lo recogiesen todo en aquel donde estaban, porque no hubiese falta de cosa alguna para el servicio y regalo de los castellanos.
Juan Coles dice en su relación que afirmaban los indios tener esta provincia de los tres hermanos doscientas leguas de largo.