Explore "La Florida del Inca" by Inca Garcilaso de la Vega on Textopian. Read with annotations and highlights.
No se habían apartado los castellanos cincuenta pasos del indio, que entendían que quedaba muerto y comido del perro, cuando oyeron dar grandes aullidos al lebrel, quejándose como si lo mataran.
Los nuestros acudieron a ver qué era y hallaron que el indio, con el poco espíritu que le quedaba, le había metido los dedos pulgares por un lado y otro de la boca y se la rasgaba sin que el perro se pudiese valer.