Explore "La Florida del Inca" by Inca Garcilaso de la Vega on Textopian. Read with annotations and highlights.
Venido el día siguiente, Hernán Ponce salió de su navío con mucha tristeza y dolor de haber perdido su tesoro donde pensaba haberlo puesto en cobro.
Mas, disimulando su pena, fue a posar a la posada del gobernador, y a solas hablaron muy largo de las cosas pasadas y presentes, y, llegados al hecho de la noche precedente, Hernando de Soto se le quejó con mucho sentimiento de la desconfianza que había tenido de su amistad y hermandad, pues, no fiando de ella, había querido esconder su hacienda temiendo no se la quitase, de que él estaba tan lejos como él lo vería por la obra.