Explore "El Evangelio de Nicodemo" by Pierre Crépon on Textopian. Read with annotations and highlights.
»Y el Señor extendió su mano y dijo: "Venid a mí todos mis santos, hechos a mi imagen y semejanza. Vosotros, que habéis sido condenados por el madero, por el diablo y por la muerte, veréis a la muerte y al diablo condenados por el madero". Y, enseguida, todos los santos se reunieron bajo la mano del Señor. Y el Señor, tomando la mano de Adán, le dijo: "Paz a ti y a todos tus hijos, mis justos". Y Adán, vertiendo lágrimas, se prosternó a los pies del Señor, y suplicándole exclamó en alta voz: "Señor, yo te glorificaré, porque tú me has acogido y no has hecho que mis enemigos triunfen sobre mí. Señor, Dios mío, yo he clamado hacia ti, y tú me has curado, Señor. Has sacado mi alma de los infiernos y me has salvado, no dejándome con los que descienden al abismo. Cantad las alabanzas del Señor todos los que sois santos, y confesad a la memoria de su santidad. Porque la cólera está en su indignación y la vida en su voluntad".
»E igualmente todos los santos de Dios, prosternándose de rodillas a los pies del Señor, dijeron con una voz unánime: "Has llegado por fin, Redentor del mundo, y has cumplido lo que habías predicho por la ley y los profetas. Has rescatado a los vivos por tu cruz y, por la muerte en la cruz, has bajado hasta nosotros para arrancarnos del infierno y de la muerte por tu majestad. Y así como has colocado en el cielo el título de tu gloria y has levantado sobre la tierra el signo de la redención, tu cruz, del mismo modo, oh Señor, coloca en el infierno el signo de la victoria de tu cruz, a fin de que la muerte ya no domine". Y el Señor, extendiendo su mano, hizo el signo de la cruz sobre Adán y sobre todos sus santos, y, tomando la mano derecha de Adán, se elevó de los infiernos, y todos los santos le siguieron. Entonces, el profeta David gritó con fuerza. "Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho cosas admirables. Su mano derecha y sus brazos nos han salvado.