Read "La hora de todos y la fortuna con seso" by Francisco de Quevedo y Villegas online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Iban diferentes mujeres por la calle, las unas a pie. Y aunque algunas dellas se tomaban ya de los años, iban gorjeándose de andadura y desviviéndose de ponleví y enaguas. Otras iban embolsadas en coches, desantañándose de navidades, con melindres y manoteado de cortinas. Otras, tocadas de gorgoritas y vestidas de noli me tangere, iban en figura de camarines, en una alhacena de cristal, con resabios de hornos de vidrio, romanadas por dos moros, o, cuando mejor, por dos pícaros. Llevan la tales transpa rentes los ojos, en muy estrecha vecindad con las nalgas del mozo delantero, y las narices molestadas del zumo de sus pies, que como no pasa por escarpines, se perfuma de Fregenal.
Unas y otras iban reciennaciéndose, arrulladas de galas y con niña postiza, callando la vieja, como la caca, pasando a la arismética de los ojos los ataúdes por las cunas. Cogiólas la hora, y, topándolas Estoflerino y Magino y Origano y Argolo, con sus efemérides desenvainadas, embistieron con ellas a ponerlas todas las fechas de sus vidas, con día, mes y año, hora, minutos y segundos. Decían con voces descompuestas: