Read "La hora de todos y la fortuna con seso" by Francisco de Quevedo y Villegas online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
El gran Duque de Florencia, que, por cuatro letras más o menos del título de gran es malquisto de todos los otros potentados, estaba cerrado en un camarín con un criado, de quien fiaba la comunicación más reservada. Conferían la grandeza de sus ciudades y la hermosura de su Estado, el comercio de Ligorna y las vitorias de sus galeras. Pasaron al grande esplendor con que su sangre se había mezclado con todos los monarcas y reyes de Europa en los repetidos casamientos con Francia, pues, por la línea materna, eran sus descendientes los Reyes Católicos, el Cristianísimo y el de la Gran Bretaña.
En este cómputo los cogió la hora, y, arrebatado della el criado, dijo: