Explore "Guatimozín: Último emperador de Méjico" by Gertrudis Gómez de Avellaneda on Textopian. Read with annotations and highlights.
La pluma se nos cae de la trémula mano al emprender la pintura del cuadro sangriento que nos presenta la imaginación y que bosquejado vemos con tan terribles colores en las páginas de aquella conquista inhumana aunque gloriosa.
Clementes los extranjeros en comparación de los americanos, intentaron en vano poner término a la carnicería en que se cebaban sus feroces auxiliares. «Fue grandísima la mortandad, dice Cortés, porque usaban de tal fiereza nuestros amigos tlaxcaltecas, que por ninguna vía daban a ninguno la vida, por más que fueran de nosotros reprendidos y castigados».