Explore "Ensayo sobre el origen de las lenguas" by Jean-Jacques Rousseau on Textopian. Read with annotations and highlights.
Con las primeras voces se formaron las primeras articulaciones o los primeros sonidos, según el género de la pasión que dictaba las unas o los otros. La cólera arranca gritos de amenaza que la lengua y el paladar articulan; pero la voz de la ternura es más dulce, es la glotis la que la modifica, y esa voz se convierte en un sonido; sólo que los acentos de esa voz son más frecuentes o más raros; las inflexiones, más o menos agudas, según el sentimiento que se ponga. De ese modo, la cadencia y los sonidos nacen con las sílabas: la pasión hace hablar a todos los órganos y adorna la voz con todo su esplendor; así, los versos, los cantos, la palabra tienen un origen común. Alrededor de las fuentes de que he hablado, los primeros discursos fueron las primeras canciones: las vueltas periódicas y reguladas del ritmo, las inflexiones melodiosas de los acentos hicieron nacer, con la lengua, la poesía y la música, o, más bien, todo eso no era más que la lengua misma para esos climas dichosos y para aquellas épocas dichosas, en que las únicas necesidades imperiosas que exigían el concurso del otro eran las que hacía nacer el corazón.
Las primeras historias, las primeras arengas, las primeras leyes fueron en verso: la poesía fue encontrada antes que la prosa; así debió ser, ya que las pasiones hablaron antes que la razón. Sucedió lo mismo con la música: no hubo primero otra música que la melodía, ni otra melodía que el sonido variado de la palabra; los acentos formaban el canto, las cantidades daban la medida, y se hablaba tanto mediante los sonidos y mediante el ritmo como mediante la articulación y la voz. Decir y cantar eran antiguamente lo mismo, dice Estrabón; lo que demuestra, añade, que la poesía es la fuente de la elocuencia. Habría que decir que una y otra tuvieron la misma fuente, y que en un principio fueron lo mismo. En cuanto a la manera en que se unieron las primeras sociedades, ¿sorprende que se pusieran en verso las primeras historias, que se cantaran las primeras leyes? ¿Sorprende que los primeros gramáticos sometieran su arte a la música, y fuesen a la vez profesores de una y otra?