Explore "Tirante el blanco" by Joanot Martorell on Textopian. Read with annotations and highlights.
Entonces Diafebus pidió que le trajesen la carta y comenzó a leerla. La carta decía así:
Nos, Enrique, por la divina gracia rey de Inglaterra, de la Gran Bretaña, del Principado de Gales, de Cornualla y de Irlanda, confaloniero mayor de la santa Iglesia y del santo Padre de Roma, notificamos a todos aquéllos que quieran saberlo: emperadores, reyes, duques, condes, marqueses, príncipes, nobles, caballeros y gentilhombres, que por mí han sido celebrados festejos en honor, loor y gloria de Nuestro Señor Dios y de su sacratísima Madre y en honor de los caballeros que han venido a hacer armas a toda ultranza en tan honorable acontecimiento y que es necesario conferir el honor a aquél que ha sido el mejor entre los vencedores, sin haber sido vencido ninguna vez. Por tanto, ordenamos, mandamos y sentenciamos dar mundana gloria, honor y fama al egregio y virtuoso caballero, por nos armado, Tirante el Blanco. Queremos que los reyes de armas, los heraldos y los persevantes, con mi consentimiento y el de los jueces de los campos, con trompetas y pregoneros, lo hagan público por las cuatro esquinas de la liza. También mandamos que Tirante sea subido sobre un caballo todo blanco, de forma que todos los que estén aquí, tanto hombres como mujeres, vengan conmigo a pie, y sea hecha procesión general, en la que Tirante irá dentro del palio hasta la iglesia del glorioso caballero mi señor san Jorge y que allí sea celebrada misa cantada con un solemne sermón sobre las caballerías que Tirante el Blanco ha hecho. También mandamos y ordenamos que, habiendo salido de la iglesia, pasemos por todas las lizas, para que Tirante pueda tomar posesión de ellas, y que los reyes de armas le den todas las llaves de las mencionadas lizas en señal de victoria. También mandamos que sean celebrados quince días de fiesta en loor y gloria del virtuoso caballero mencionado ahora mismo. Y para que todo el mundo conozca la real verdad de estos asuntos, firmamos la presente carta con tinta roja y la sellamos con nuestro sello. Dada en la ciudad de Londres a catorce de julio del año de la natividad de Nuestro Señor, etc. Rex Enricus, Signo de todos los jueces del campo. Signo de todos los reyes de armas, heraldos y persevantes. Signo de todos los magnates y grandes señores presentes.