Explore "Hacia una moral sin dogmas" by José Ingenieros on Textopian. Read with annotations and highlights.
Uno de los presidentes de la sociedad libre, profesor / de lenguas orientales en la Universidad de Cornell, / acometió la obra con fines más concretos. Hijo de un / rabí, y destinado a serlo él mismo, Félix Adler, después / de estudiar algunos años en las universidades alemanas, / creyó que su vocación era otra; el estudio de la / crítica bíblica, la influencia de la ética kantiana y el / auge de la filosofía naturalista, le hicieron perder toda / confianza en la autoridad de las teologías. Esto no modificó / su temperamento místico ni amenguó mínimamente / su fe en la necesidad de la educación moral; ¿la dignidad, / el culto de la virtud, el valor de la vida humana, / el esfuerzo hacia la perfección, la santidad, perderían / su profundo sentido porque el hombre se apartase de / las religiones dogmáticas?
Creyó como Emerson que la vida privada y pública, / en la sociedad contemporánea, tendía efectivamente / a un descenso de su nivel moral, viendo en eso un resultado / indirecto del viejo tradicionalismo que identificaba / la moralidad con la religión; perdida la fe en los dogmas / de ésta, se resentía aquélla. ¿Cuál era el remedio? / ¿Volver a los dogmas cuya falsedad parecía evidente? / Eso, además de inmoral, le pareció innecesario. Lo único / lógico y moral era salvar la ética, en ese naufragio / lento de los dogmas religiosos. ¿Cómo? Independizándola.