Explore "Hacia una moral sin dogmas" by José Ingenieros on Textopian. Read with annotations and highlights.
Lo mismo que en Estados Unidos, numerosas heterodoxias / religiosas precedieron en Inglaterra a la fundación / de las sociedades de cultura moral. Un pastor / anglicano, Voysey, había atacado durante cuarenta años / al cristianismo en nombre de una religión universal, proclamando / en su "Iglesia Teísta" la supremacía de la / moral sobre el dogma; los "Secularistas", que menciona / Guyau en La irreligión del porvenir, no eran otra cosa / que una religión atea, aunque esta calificación parezca / absurda; un grupo de positivistas había fundado a mediados / del siglo una "Iglesia de la Humanidad". Más / importante fué la "Sociedad Religiosa Libre", de South / Place; dió nacimiento, en 1825, a una "Asociación Unitaria / Inglesa", vinculando a Carlyle, a John Stuart / Mill, a la Martineau, a Holyoake, a Roberto Browning, / escuchando en su púlpito a William Fox, defendiendo a / Th. Paine en sus horas de persecución, invitando a hablar / en su seno a Max Muller, a Tyndall, a Huxley, a / Darwin, dedicándose "al deber de la libre investigación / y al derecho de la libertad religiosa", sin otro vínculo / entre sus miembros que la "comunidad de la virtud". / No es necesario insistir sobre el parentesco intelectual / de este grupo inglés con el emersonismo; y todo induce / a suponer que en su primera época tuvo sobre él algún / influjo. La Sociedad Religiosa Libre, a poco de fundarse / en Londres las primeras sociedades de cultura moral, / se convirtió en la Sociedad Ética de South Place.
Es interesante señalar dos fenómenos curiosos de / adaptación al medio, bien manifiestos en el movimiento / eticista inglés; por ser en él más acentuados preferimos / su examen al del eticismo norteamericano.