Explore "Los tres sorianitos" by José Ortega Munilla on Textopian. Read with annotations and highlights.
Felipe del Estero, cumpliendo la orden de su jefe, Otaduy, y lo que él estimaba como deber fundamental de su oficio, salió en camino hacia el rumbo de Resistencia. No debía seguir las sendas, ni las picadas, porque suponía que los indios revueltos, habrían tomado sus disposiciones belicosas. Anduvo por los más espesos del boscaje, subiendo y bajando lomas, atravesando riachuelos, que ya le llegaban a la mitad del cuerpo, ya cerca de la barba. Y así caminó Felipe del Estero largamente, porque el itinerario se multiplicaba, en la huida de los parajes donde pudiesen estar los enemigos de la República.
Durmió la noche primera en un árbol, atándose con la faja al tronco para que, en la inconsciencia del sueño no cayera de lo alto.