Explore "Lucio Tréllez" by José Ortega Munilla on Textopian. Read with annotations and highlights.
Doña Olegaria pegó un brinco sobre su asientos y hasta intentó andar con sus piernas torpes e impedidas para acercarse más a su hijo. Don Pero dejó caer al suelo su bastón. Luciana. ¡ah, Luciana!. Luciana no pudo reprimir aquella hermosa sonrisa de salud que salió a sus ojos como resplandor de un alma alegre.
-Pero ¿es posible? -preguntó doña Olegaria.