Explore "Lucio Tréllez" by José Ortega Munilla on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pienso que todo se había detenido en su curso: el tiempo, el reloj, que es su secretario, la vida de aquella pobre señorita de Ustáriz, el andar vagabundo de la luna por el cielo. cuando el señor don Adrián llegó a su casa. Él y su palitroque recorrieron todas las habitaciones en busca de Rosario, y como no la encontraran ni en el salón de los retratos, ni en la serre, ni en el comedor, ni en parte alguna de las en que a aquella hora solía estar, fueron hacia el gabinete, donde se hallaba. Don Adrián abrió la puerta sin ruido y entró en la estancia.
-¡Rosario! -dijo con cierto asombro al encontrarla con el rostro entre las manos. ¿Estás mala?