Explore "Viñetas del sardinero" by José Ortega Munilla on Textopian. Read with annotations and highlights.
Primera impresión
¡El Sardinero! ¡El Sardinero! Ya llegamos. Primero os deslumbra el mar; porque la inmensa y líquida llanura hierve, relampaguea, se rompe en partes mil con blancas quiebras, bajo la luz del sol meridiano. Luego vais retirando vuestra atención de la lontananza movible y veis la amarilla arena, fina y suave en donde las olas vienen a expirar besándose. Más acá están las casetas, esos ambulantes domicilios en que se desnuda Venus. Luego veis soberbios edificios: el hotel de Castilla, el Gran Hotel, el Casino; y a la izquierda marismas pedregosas, infinitas, anchas, vacías. Y el mar todo lo llena con su ruido, su perfume y su movimiento. Y se ven en la lejanía azul barquías que pasan rozando con su vela el agua; y en la plaza sombrillas blancas que esconden rostros femeninos, y silba el locomóvil del tranvía y suenan los cascabeles de los carruajes, y de los restaurants se escapa ruido de platos y brindis, y parejas de recién casados se van Dios sabe adónde, y hay grupos de niños que, sentados en la orilla, mojan sus manos en las olas que vienen y juegan con el mar que, manso, protector, bondadoso, se deja acariciar por la infancia como el leen de la fábula por la mariposa.