Explore "Amalia" by José Mármol on Textopian. Read with annotations and highlights.
Daniel llegó a su casa, montó en su soberbio alazán, partió a gran galope para Barracas, tomando las peores calles de la ciudad para no encontrar obstáculos de tránsito que lo detuviesen, pues los del terreno los salvaba sin dificultad el superior caballo que montaba; pero todo era inútil, porque iba a llegar tarde a la quinta.
Cuando a las nueve de la mañana Daniel había dejado a su prima, para dirigirse a la ciudad, había dado orden a Fermín que lo esperase en Barracas, designándole las casas en que lo encontraría, en caso que ocurriese alguna novedad.