Explore "Himno" by Rosario Castellanos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Después de todo, amigos, / esta vida no puede llamarse desdichada.
En lo que a mí concierne, por ejemplo, / Así tuve los muertos en la tumba, / el trabajo en las manos y lo demás, los otros, / para charlar con ellos, como vecina afable / Y recreos. Domingos enteros en la playa, / arboledas anónimas y amigas, / manantiales ocultos que cantaban, / libros que se me abrieron de par en par y bóvedas / maravillosamente despobladas.
Dioses a quienes venerar, demonios