Explore "De la tranquilidad del ánimo" by Lucio Anneo Séneca on Textopian. Read with annotations and highlights.
Debemos también hacernos fáciles, sin entregarnos con pertinacia a las determinaciones; pasemos a lo que nos llevare el suceso, y no temamos las mudanzas de consejo o de estado, con tal que no seamos poseídos de la liviandad, vicio encontradísimo con la quietud: porque es forzoso que la pertinacia sea congojosa y miserable en aquel a quien diversas veces quita alguna cosa la fortuna, y que sea más grave la liviandad de aquel que jamás está en un ser.
El ignorar hacer mudanza cuando conviene y el no saber perseverar en cosa alguna, son cosas contrarias a la tranquilidad: conviene, pues, que apartándose el ánimo de todas las externas, se reduzca a sí, confíe de sí y se alegre consigo: abrace sus cosas en cuanto fuese posible, abstrayéndose de las ajenas y aplicándose a sí mismo sin sentir los daños, juzgando con benignidad aun de las cosas adversas.