Explore "Jeromín" by Luis Coloma on Textopian. Read with annotations and highlights.
Según el Diario de fray Miguel Serviá, volvió de Aquila Don Juan de Austria el 3 de marzo, tan contento y satisfecho de su hermana la de Parma, que al día siguiente escribió a Juan Andrea Doria: «Ayer, después de comer, llegué del Aquila de haber visto y conocido una de las más valerosas y prudentes mujeres que agora se conocen, y aunque la quiero como hermana y amiga, no pasión me hace decir esto, sino ser en eso así, y mucho más de lo que publica el mundo della.»
No quedó Don Juan igualmente satisfecho de las voces que en Nápoles corrían: susurrábase, sin que nadie pudiera decir de dónde surgiera la noticia, que los venecianos se retiraban de la Liga santa, haciendo paces vergonzosas con el Turco; y decíase también que estas paces las había negociado el obispo hugonote Noailles, embajador del rey de Francia Carlos IX en Constantinopla. No paró mientes Don Juan en estas hablillas y prosiguió activando el armamento de la flota, pronta ya a terminarse, hasta la Semana Santa, que se retiró a un convento de cartujos. «Martes de la Semana Santa, a 17 de marzo -dice fray Miguel Serviá en su Diario-, su alteza se retiró en el monasterio de San Martín, que es de cartujos, y miércoles envió a mandar que por el jueves yo con otro compañero confesor, subiésemos a dicho monasterio, y así lo hicimos. Confesó su alteza Sábado Santo en la noche: comulgó día de Pascua por la mañana. El Padre fray Fee confesó muchos caballeros de casa de su alteza. Día de Pascua subió su alteza a comer al castillo de San Telmo con toda su casa, de donde despedidos de su alteza volvimos a nuestra casa. Su alteza abajó la tercera fiesta después de comer» (40).