Explore "El falso brahmán" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aunque la cesta debía de ser un poco pesada, sobre todo teniendo dentro las botellas vacías y los cascos de las rotas, sin embargo, Surama, la delicada princesita, como si hubiese adquirido de repente una fuerza extraordinaria, casi igual a la del hercúleo rajaputo, cogió la cesta y tornó a bajar la escalera, con la misma seguridad que antes.
No debía de ver, pues de lo contrario habría descubierto fácilmente a Kammamuri y a sus dos compañeros.