Explore "El falso brahmán" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El elefante, al oír el acostumbrado silbido del conductor, trompeteó alegremente y se lanzó a medio trote por las calles de la capital.
Por ser mediodía, hallábanse muy pocas personas a las puertas de sus casas, y casi ninguna en medio de la calle, por no coger una insolación. Sahur, pues, podía correr cuanto quisiese sin peligro de aplastar bajo sus enormes patas a algún desgraciado.