Explore "El fistol del diablo" by Manuel Payno on Textopian. Read with annotations and highlights.
El mismo día en que Arturo recibió una especie de desaire de la voluble Aurora, el capitán Manuel tuvo una entrevista con su querida: hacía tres años que se habían separado, y por primera vez se vieron en el gran baile. Como debe suponerse, no pudieron hablarse allí sino muy pocas palabras; pero fue lo bastante para que, a pesar de las dificultades y riesgos, combinaran una entrevista.
Manuel conocía a una mujer que se mantenía de lavar y coser ropa de hombres solos, y vivía en una calle un poco separada del centro de la ciudad. Allí pensó Manuel que con seguridad podría platicar a su sabor con Teresa, y dándole a ésta las señas arreglaron la hora, que fue la de las nueve de la mañana. La casa de la lavandera estaba en el primer piso; daba a la calle y constaba de dos piezas, una pequeña cocina y un reducido patio.