Los bandidos de Río Frío coverCAPÍTULO 33
CAPÍTULO 33

PARTE I

La injusticia de la justicia

CAPÍTULO 33Visible text2 paragraphs
El licenciado don Pedro Martín no salió ese día de su casa. En la noche por fortuna, no hubo ningún tertuliano; su paseo a un lado y otro de la biblioteca duró dos horas en vez de una. ¡Pero qué paseo tan doloroso, un verdadero calvario para la austeridad y la rectitud de ese viejo jurisconsulto, educado en el cristianismo puro y en el Palacio de los virreyes españoles!
-¿Será amor el que tengo por esa tan seductora como desgraciada mujer?