Explore "Angelina" by Rafael Delgado on Textopian. Read with annotations and highlights.
Villaverde es una ciudad de ocho mil habitantes. Situada entre los repliegues de una cordillera, en valle pintoresco y dilatado, circundada de risueñas colinas y de montes altísimos, Villaverde, como la isla de Calipso, goza de una constante primavera. No agotan calores estivales la mullida grama de sus dehesas, ni los vientos glaciales del Citlaltépetl marchitan la exuberante lozanía de sus florestas. Para ella no hay más que dos estaciones: la que engalana los campos con los dones de Abril, y la pluviosa que renueva los no empalidecidos verdores de las selvas y de las llanuras.
Allá por las últimas semanas de septiembre acaban las lluvias diarias y copiosas, los cielos se despejan, y principia lo que suelen llamar los villaverdinos el veranito de octubre, frescos y hermosos días, cuyas alegres y límpidas mañanas y cuyos crepúsculos áureos y nacarados vienen a ser como la nota regocijada de la elegiaca sinfonía otoñal.