Explore "La calandria" by Rafael Delgado on Textopian. Read with annotations and highlights.
El carruaje estaba a la puerta.
Don Eduardo y el clérigo departían en el despacho, aguardando a la hermosa y elegante señorita que ya tardaba demasiado en el tocador, y que a la sazón engalanaba su linda cabeza rubia con un sombrerillo de paja coronado de flores silvestres.