Explore "La calandria" by Rafael Delgado on Textopian. Read with annotations and highlights.
Entre los admiradores de la cantadora estaba el monaguillo de Santa Marta.
Angelito era un muchacho de trece años, listo, precoz, malicioso, travieso. Procedía de una honrada y antigua familia de artesanos, un tiempo muy acreditados por su habilidad en el arte de San Crispín y sobre todo por lo puntuales y exactos en el cumplimiento de sus compromisos, cualidad rarísima entonces y justamente merecedora de los favores del público. Todos los Jiménez eran cristianos a carta cabal.