Explore "La calandria" by Rafael Delgado on Textopian. Read with annotations and highlights.
La Calandria con ayuda de la maritornes y de algunos vecinos trasladó sus muebles a la casa de Magdalena. Pocos muebles: una cómoda, un baúl, un aguamanil, una percha y tres sillas.
A pesar de todo, la joven no dejaba aquella casa sin tristeza. El modesto hogar del ebanista fue para ella, en los primeros días de su orfandad, como para el cansado viajero de las arenas líbicas el risueño oasis con sus palmeras sombrosas y sus aguas vivas, gárrulas y límpidas.