Explore "Los parientes ricos" by Rafael Delgado on Textopian. Read with annotations and highlights.
En toda la población no se hablaba más que de la próxima partida de la familia Collantes, y muchas personas se preparaban a comprarle, por una bicoca, útiles y muebles domésticos que, en circunstancias tales, suelen ser vendidos a bajísimo precio.
Doña Carmen no había puesto en venta cosa alguna, ni había dicho que vendería nada; pero, a pretexto de comprar algo, iban y venían gentes, y aquella casa, de ordinario tranquila y silenciosa, y donde, desde el fallecimiento de don Ramón, no sonaba el piano, y cuenta que tanto Elena como Margarita eran habilísimas tocadoras, parecía iglesia franciscana en día de Porciúncula.