Explore "Vida de Pedro Saputo" by Braulio Foz on Textopian. Read with annotations and highlights.
A los nueve años se iba ya acercando, y aún no hablaba de ir a la escuela. Su madre lo sentía, pero callaba, encomendando a Dios la suerte de su hijo y la suya.
Sus diversiones eran correr mucho, jugar a la pelota y saltar y andar por bardas y paredes, siendo tan ligero y sereno, que con la mayor facilidad se subía a los tejados más altos y salía y se ponía derecho en el alero, y miraba a la calle y no se le desvanecía la cabeza. Una vez, ayudado de otros rapaces, atravesó un madero delgado de un tejado a otro y pasó por él muchas veces, y bailaba en medio y corría a la coj, coj, y hacía otras mil monerías. También se solía ir con los labradores a los campos, y todo el día estaba preguntando de las labores, y tierras, plantas y estaciones. Como era muy hablado, que esto así como otras muchas cosas de él se lo sacó del vientre de su madre, igualmente un rostro hermosísimo, ojos amorosos, mirada expresiva y profunda, y un aire gracioso y noble, todos tenían puestos los ojos en él, y él robado el corazón a todos, que parecía encantamiento.