Read "Satiricón" by Petronio online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Al acabar la lectura de su epitafio, Trimalcio comenzó a derramar abundantes lágrimas; Fortunata le imitó; Habinas lloró también, y todos los esclavos, como si asistieran al entierro de su dueño, empezaron asimismo a deshacerse en llanto.
Principiaba yo mismo a enternecerme, cuando Trimalcio, de repente: -Puesto que todos sabemos, dijo, que hemos de morir, ¡por qué no vivimos lo más alegremente posible?
Ahora, para colmar nuestros placeres, vamos al baño.
Lo he probado yo, y os aseguro que no os arrepentiréis.
Está caliente como un horno.
Verdaderamente, es una notable idea la de hacer dos días de uno. ¡Que me place!- Y siguió a Trimalcio, con los pies desnudos, el entusiasmado Habinas, después de dichas tales palabras.
Yo, volviéndome a Ascylto: -¿Qué hacemos?, le dije.
Porque a mí la vista sólo del baño es capaz de hacerme morir de repente.
Asintamos, contestó él, y aprovechando el tumulto nos marchamos de aquí.
Como esto me pluguiese, conducidos por Gitón atravesamos el vestíbulo y ganamos la puerta; pero al ir a salir, un enorme perro, aunque encadenado, nos causó tal terror con sus ladridos, que Ascylto, por huir de él, cayó en un vivero, y yo, que, ayuno, había tenido miedo de un perro figurado, ahora, no menos ebrio que mi compañero, queriendo socorrerlo, caí corno él.
Felizmente, el portero vino a libertarnos; su presencia bastó para hacer callar al perro, y nos sacó, todos temblorosos, del vivero.
Gitón, más listo que nosotros, había encontrado un admirable expediente para garantirse contra los ataques del animal: le había echado algunos buenos pedazos de los que nosotros le habíamos dado durante la cena, y de ese modo el perro, ocupado en devorar su ración, se calmó súbitamenle.
Transidos de frío, pedimos a nuestro libertador que nos abriese la puerta; pero -Os equivocáis, nos dijo; no creáis salir por donde habéis entrado.
Los convidados de Trimalcio nunca pasan dos veces por la misma puerta.
Se entra por un lado y se sale por otro.