Read "Satiricón" by Petronio online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Todavía iba a continuar, creo, recitando versos, cuando una de las doncellas de Trifena volvió con Giton completamente transformado. Habíase ido con él a uno de los extremos del navío, y después de lavarle bien el rostro y de colocarle una peluca corta de su señora, le colocó unas cejas postizas, con tal habilidad, que parecían naturales. Encontrando entonces Trifena al verdadero Giton con todos sus encantos se conmovió, derramando algunas lágrimas, y cubrió de besos su rostro. Yo, no menos satisfecho que ella de ver a Giton con todo el brillo de su hermosura, comprendí todo lo repugnante de mi fealdad y ocultaba mi rostro, en lo posible, viendo que hasta Lícas desdeñábase de dirigirme la palabra.
Pero la misma doncella vino en mi amparo y disipó mi pena. Me llevó aparte; me cubrió el casco con una cabellera no menos hermosa que la de Giton, y me puso cejas postizas también.