Read "Satiricón" by Petronio online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Más valiente que todos, los conmueve / César, y los inflama su ardimiento, / contagiando al soldado / que lo sigue al combate sonriendo. / Continúan la marcha, y de repente / una roca estremécese y al peso / del valeroso ejercito, vacila / y luego se derrumba con estrépito. / Amontonados caen los batallones / sobre la blanca nieve y sobre el hielo, / dificultando el paso de las tropas / resbaladizos témpanos. / Muge Éolo colérico, y de pronto / llueve y graniza; formidables truenos / retumban en las cumbres y el relámpago / y el rayo con sus fuegos / alumbran en la noche tempestuosa / á medias los senderos.
Se hunde la roca o derrumbarse amaga; / y la tierra y las aguas y los cielos / conspiran contra aquellos batallones / que el fin del mundo cuentan ya por cierto. / César, tranquilo, apóyase en su lanza / y salva los escollos con denuedo / (cual Hércules del Cáucaso / descendió en otro tiempo, / venciendo a los Gigantes), con asombro / de Júpiter que rayos lanza y truenos. / La Fama, mientras César atraviesa / los Alpes con su ejército, / vuela a Roma, y sus trompas resonando: / -«Ya romanos, les dice, a César veo, / tinto en sangre germana, que se acerca, / invicto, vengador, gallardo y fiero.» / -Roma, al oírlo, en llanto se deshace, / presintiendo el pillaje y el incendio. / El desorden es grande / porque es muy grande el miedo, / y buscan los romanos en la fuga / sacar horros sus bienes y sus cuerpos.