CAPÍTULO 4
El fundamento social
CAPÍTULO 4Visible text2 paragraphs
Si se expone en términos lo bastante generales, la esencia de una buena sociedad no es difícil de formular. Consiste en que cada uno de sus miembros, a despecho del género, la raza u origen étnico, tenga acceso a una vida gratificante. Debe haber tolerancia con las indudables diferencias en aspiraciones y cualificaciones. Los individuos difieren en capacidad física y mental, en entrega y determinación, y a partir de estas disparidades se producen diferencias en los logros y en la gratificación económica. Esto se acepta.
Sin embargo, en una sociedad buena los logros no pueden estar limitados por factores corregibles. Debe haber oportunidades económicas para todos, cuestión que se subrayará como es debido en el capítulo siguiente. Y en cuanto a preparación para la vida, los jóvenes deben tener los cuidados físicos, la disciplina, que nadie lo dude, y especialmente la educación que les permitan disponer de esas oportunidades y aprovecharlas. A nadie deben negársele estas cosas por accidentes de nacimiento ni por circunstancias económicas; si no se dispone de ellas a través de los progenitores o de la familia, la sociedad debe proporcionar formas eficaces para cuidarlos y guiarlos.
