Explore "Un antiguo rencor" by Georges Ohnet on Textopian. Read with annotations and highlights.
El aspecto del salón de baile era encantador. En un tablado, al fondo, estaban colocados los músicos. Todo alrededor, sillones para la gente seria y sillas para los bailarines. El jardín, iluminado con faroles á la veneciana, aparecía invadido por los invitados. La señorita Guichard se vió en seguida rodeada por sus parientes y por sus amigos. Á una señal de Bobart se desencadenó la tempestad instrumental y exaltó á la concurrencia. Si Clementina hubiera tenido libre el espíritu, ¡qué satisfacción hubiera experimentado en este instante en que dominaba á toda aquella reunión por en medio de la cual se paseaba majestuosamente siendo el blanco de todas las miradas y el objeto de todas las sonrisas! Pero su alegría estaba envenenada por preocupaciones malvadas, y sin dejar de recibir saludos, Clementina pensaba:
¿Conseguiré destruir esta dicha que todos proclaman, elogian y envidian?