Las dos Gracias coverCAPÍTULO 19
CAPÍTULO 19

CAPÍTULO XIX

CAPÍTULO 19Visible text2 paragraphs
El hombre mientras está en el mundo, aun no siendo más que un cadáver, necesita del cuidado y ayuda de los que le sobreviven, así como después de muerto ha menester de sus sufragios y oraciones. ¿No debería este solo pensamiento extinguir en su corazón toda hostilidad contra sus semejantes? Alarguémonos todos la mano de amigos y de hermanos ante la horrible fantasma de penas, de males, de muerte aislada y desamparada, que no hay valor, por brutal que sea, al cual no arredre.
El confesor se alejó para ir a disponer el féretro, los blandones y paños mortuorios, todas esas necesidades y honras debidas y usadas con los cadáveres.