Explore "Prosa Política" by Rubén Darío on Textopian. Read with annotations and highlights.
Quien escribe estas líneas ha habitado por algún tiempo en país chileno, hace ya bastantes años, y conserva el recuerdo de una tierra bella y de una gente altiva y cordial. Chile ha sido, desde antaño, tenido como una república seria, laboriosa y culta, y después de la guerra con el Perú y Bolivia, como el pueblo más militarizado de América. Tuvo, antes que otras de nuestras potencias, el tino de buscar o facilitar el acercamiento y relaciones con las otras repúblicas del Pacífico, hasta la América Central, ya estableciendo representaciones diplomáticas y consular, ofreciendo becas, o enviando oficiales de su ejército como instructores, de suerte que la influencia y la simpatía chilenas han sido preponderantes en muchas de esas naciones, por lo menos hasta hace pocos años. Intelectualmente tuvo también cierto predominio en los estudios de ciencias político-sociales, con un Bello y un José Victorino Lastarria. El código civil chileno ha sido muy tenido en cuenta en aquellas legislaciones hispano-americanas.
En Europa, Chile ha sido estimado con gran consideración, en toda época, por el propósito que mantuvieron sus gobiernos, cualesquiera que fuese el partido imperante, de sostener el crédito chileno en todos los mercados, principalmente en Inglaterra, centro de sus grandes operaciones financieras, por la dignidad tradicional de sus hombres públicos, por la superioridad de su experiencia marítima, por la cordura y sentido práctico de sus clases superiores, y por la virilidad de su raza. El carácter chileno en el continente, está claramente definido.