Read "Celia lo que dice" by Elena Fortún online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Mamá encontró el otro día, revolviendo en el armario de mi cuarto un vestido azul. En seguida llamó a Juana.
-Ponga usted a la niña este vestido.
-Es muy feo -dije yo.
-Las niñas se callan.
-Bueno, pues que se callen las niñas; pero yo digo que ese vestido es feo y viejo, y no es mío.
-Pero ¿te quieres callar? -dijo mamá, muy enfadada.
Me callé, y Juana me puso el vestido, que estaba muy arreglado. Era tan pequeño, que las mangas me llegaban al codo y el borde de la falda al ombligo.
-¿Ves como no es mío?
-¡Jesús! ¡Lo que crece esta criatura!
-No crezco.
-¡Siempre llevando la contraria! ¡Eres insoportable!
-No crezco. Ni mis muñecas tampoco; y si crecieran, me pondría muy contenta y no las reñiría como tú a mí. Sólo crece el rosal, porque lo empuja la tierra para arriba…
-¡Calla, calla, habladora, que me duele la cabeza!
A las personas mayores siempre les duele la cabeza cuando se les cuenta algo.
Mamá se fue a la calle a comprar no sé qué; Juana, a la cocina, a contarle historias a la cocinera, que nunca tiene dolor de cabeza, y yo me quedé en mi cuarto hecha una facha con el vestido azul.
Me lo quité, porque me apretaba los brazos y no podía hacer nada, y vi que no era muy feo. Estaba arrugado; pero planchándolo un poquito se quedaría precioso.
¡Qué guapa estaba con él «Julieta», mi muñeca! Un poco largo… Pero podía cortarlo… Y lo corté con ondas, como mi vestido blanco. Después descosí las mangas, que también eran largas, y se lo puse. ¡«Julieta» parecía una reina!
Ya habían pasado muchos días cuando Juana le quitó el vestido a mi muñeco gruñendo no sé qué, y se lo llevó.
¡Bueno! Ya le haré yo otro más bonito.
Hoy mamá me llama a su cuarto.