Explore "Seda" by Alessandro Baricco on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hervé Joncour entregó los huevos a los sericicultores de Lavilledieu. Después, durante días, no apareció por el pueblo, abandonando incluso el habitual, cotidiano paseo hasta el café. A comienzos de mayo, suscitando el estupor general, compró la casa abandonada de Jean Berbén, aquél que un día había dejado de hablar y hasta la muerte no había hablado más. Todos pensaron que tenía en mente construir allí su nuevo laboratorio. Él ni siquiera empezó a limpiarla. Iba de vez en cuando y permanecía, solo, en esos cuartos, nadie sabía haciendo qué. Un día llevó a Baldabiou.
-¿Pero tú sabes por qué Jean Berbeck dejó de hablar! -le preguntó.