Explore "Seda" by Alessandro Baricco on Textopian. Read with annotations and highlights.
El 10 de octubre de 1864, Hervé Joncour partió para su cuarto viaje al Japón. Cruzó la frontera francesa cerca de Metz, atravesó Württemberg y Baviera, entró en Austria, alcanzó en tren Viena y Budapest para luego proseguir hasta Kiev. Recorrió a caballo dos mil kilómetros de estepa rusa, superó los Urales, entró en Siberia, viajó por cuarenta días hasta encontrar el lago Bajkal, que la gente del lugar llamaba: el santo. Remontó el curso del río Amur, caboteando la frontera china hasta el océano, y cuando llegó al océano se detuvo en el puerto de Sabirk por ocho días, hasta que un barco de contrabandistas holandeses lo llevó a Cabo Teraya, sobre la costa oeste del Japón. A caballo, recorriendo caminos secundarios, atravesó las provincias de Ishikawa, Toyama, Niigata y entró en la de Fukushima. Cuando llegó a Shirakawa encontró la ciudad semidestruida y una guarnición de soldados estatales acampada entre los escombros. Rodeó la ciudad por el lado este y esperó en vano durante cinco días al emisario de Hara Kei. Al alba del sexto día partió hacia las colinas, con dirección norte. Tenía pocos mapas, aproximativos, y lo que quedaba en sus recuerdos. Vagó por días, hasta que reconoció un río, y después un bosque, y después un camino. Al final del camino encontró el pueblo de Hara Kei: completamente quemado: casas, árboles, todo.
No había nada. Ni un alma.