Explore "Neoporfirismo, Hoy como ayer" by Andrés Manuel López Obrador on Textopian. Read with annotations and highlights.
Lo del Partido Democrático y los jaloneos que provocó entre los políticos fue apenas una escaramuza en comparación con el enfrentamiento que vendría en la disputa por la vicepresidencia. En marzo de 1909, los porfiristas de Jalisco y de Puebla rompen el silencio que se había extendido a todo lo largo de 1908 y proclaman la candidatura de Ramón Corral, pero no tienen eco sino hasta el 2 de abril -una de las dos fechas favoritas de Porfirio-, cuando se celebra en el teatro Fábregas la Convención Nacional Reeleccionista que aprueba la fórmula Díaz-Corral. Al joven intelectual neoleonés, Nemesio García Naranjo, le toca pronunciar el discurso de lanzamiento, y no vacila en asegurar que Corral es el "más digno y discreto confidente" de Porfirio y que no hay nadie mejor que él para continuar la obra del caudillo.
Al finalizar los trabajos, como de costumbre, los convencionistas acuden a dar la "noticia" a Porfirio, quien sumamente emocionado afirma que sacrificará "su vida y su sosiego" por seguir sirviendo al pueblo y a la nación. Días después se integra una coordinación de campaña presidida por Rosendo Pineda, cuyos vicepresidentes son Joaquín Casasús y Pablo Macedo, así como un consejo directivo formado por los porfiristas más distinguidos del sector privado: Pedro Rincón Gallardo, Sebastián Camacho, Fernando Pimentel y Fagoaga, Julio, Francisco y José Azpe, Antonio Álvarez Rul, Javier Algara, Pedro Azcué, Ignacio y Bernabé de la Barra, José L. Castellot, Rafael Dondé y otros.