Explore "Neoporfirismo, Hoy como ayer" by Andrés Manuel López Obrador on Textopian. Read with annotations and highlights.
En ese mismo año de 1883, cuando ya nada valían la justicia ni la democracia, se da otro apretón de tuerca para limitar todavía más la libertad de prensa. De por sí, ya para entonces la prensa no se parecía a la que había existido apenas ocho años atrás. No tenía ni la independencia ni el talento de su pasado glorioso. Empezaba a desaparecer el artículo de fondo, doctrinario, que caracterizó a la prensa de la República Restaurada para dar paso al predominio de las noticias. La prensa oficialista dedicaba mayor espacio a ".las deslumbradoras coloraciones del cielo, los increíbles progresos de la fiebre amarilla en Colima y la necesidad de reponer el embanquetado de las calles". Los periódicos El Siglo XIX, La Patria y La Libertad, entre otros, se habían vuelto incondicionales del régimen por completo. La mayoría de las publicaciones vivía de la subvención del gobierno, por eso se llegó a decir que había "dos clases de prensa, la vendida y la que estaba en venta".
Hasta los escritores inteligentes de antaño habían perdido imaginación y talento. Filomeno Mata, opositor a Juárez y a Lerdo, estaba afiliado al partido de Manuel González; Justo Sierra siempre salía de diputado; Ireneo Paz hasta en su periódico pedía ser incluido en la lista para candidatos a legislador; Francisco G. Cosmes estaba dedicado a los negocios; Ignacio Manuel Altamirano alternaba su oficio de escritor con el de político; se desempeñaba como diputado y fue presidente de la Cámara en los dos primeros años del gobierno de González, pero su adhesión al porfirismo le quitaba autonomía y creatividad.