El arroyo by Eliseo Reclus — Read

Explore "El arroyo" by Eliseo Reclus on Textopian. Read with annotations and highlights.

Cuando se siente amor al arroyo, no produce bastante satisfacción el mirarlo, estudiarlo y pasear por sus riberas; se siente la necesidad de mayor intimidad con él, sumergiéndose en sus aguas. Como nuestros antepasados, nos convertimos en tritones.

Pero no siempre es esto cosa fácil, y durante el invierno, cuando el aire frío silba en las ramas, cuando la nieve cubre el suelo, ó en la superficie del agua se forman láminas de cristal, son poco numerosos los hombres bastante activos que se atrevan á bañarse en el agua helada. El contacto con el agua corriente da ciertamente fuerza á los que no temen rozarse con ella; sin embargo, antes de realizar la ceremonia del baño nos suele parecer singularmente peligrosa. Es preciso que nos desnudemos rápidamente detrás del tronco de un árbol, para estar al abrigo del aire helado, que nos olvidemos del frío que contrae nuestros miembros; todo es en vano; el viento nos recuerda la dura realidad. A nuestros pies corre el agua, rápida y sombría; sin tocarla, sentimos que está helada; el soplo de aire que la riza nos hace temblar de frío. Para sentir menos la violenta caricia del agua tendríamos que obrar con decisión y arrojarnos bruscamente en el arroyo; vacilamos, no obstante, y antes de realizar el salto definitivo tomamos aliento dos ó tres veces.

Reading navigation