Explore "Hombrecitos" by Louisa May Alcott on Textopian. Read with annotations and highlights.
El viejo sauce fue testigo de muchas escenas y recibió muchas confidencias aquel verano. Los niños hicieron del árbol su retiro predilecto, y pasaron en él horas deliciosas. Un sábado, el sauce fue muy visitado. Varios pajaritos contaron lo que allí pasó.
Primero llegaron Nan y Daisy con baldes y pedacitos de jabón, dispuestas a lavarla ropa de las muñecas. Asia no consentía que lavasen en la cocina, y el lavado en el cuarto de baño estaba prohibido desde que, una vez, Nan dejara el grifo abierto, e inundara la casa.